#RAG
Una serie puede colarte un dato falso sin que pestañees. El problema no es solo la mentira: es que la recuerdas como si fuera verdad.
La mayoría de las herramientas contra la desinformación apuntan a las fake news: tuits, titulares, artículos. Pero hay un flanco mucho más silencioso: la ficción. Películas, documentales, podcasts y series mezclan hechos y licencias creativas, y nuestro cerebro no siempre separa unos de otras. Los datos asustan un poco: la gente es un 40% más propensa a creer información falsa cuando se presenta de forma visual, y la desinformación, una vez asimilada, sigue influyéndonos en torno a un 50% de las veces incluso después de corregirla.